Introducción a las escaras

Las patologías de salud crónicas afectan a personas desde la adultez a lo largo de toda su vida. Para las principales enfermedades como la hipertensión arterial o diabetes no existe una cura, sino un tratamiento para disminuir su avance y evitar sus complicaciones. Los diversos tratamientos médicos, especialmente los nuevos medicamentos, han logrado que la esperanza de vida en las personas aumente de forma considerable.

En este proceso de vivir mayor cantidad de años, aparecen elementos de envejecimiento a nivel corporal, que se traducen en una menor calidad de vida de las personas ancianas.

Las escaras o úlceras de decúbito, son lesiones a nivel de la piel, que aparecen en aquellos sectores que están en contacto permanente contra una superficie. La piel, que es una cubierta que nos protege del exterior además de otras funciones vitales se lesiona cuando recibe una presión elevada o cuando la misma se mantiene en el tiempo. Las personas que padecen escaras son aquellas que están acostadas en la cama de forma permanente, teniendo poco o nulo movimiento.

Si un sector de nuestra piel está siempre en contacto con la cama se producirá una lesión en la misma, que aumentará a medida que pasa el tiempo. Las personas que por alguna causa de salud no se movilizan por sus propios medios, como una fractura que implique la inamovilidad de un sector corporal, deterioro cognitivo o desnutrición tienen mayor riesgo de tener escaras. Existen varias enfermedades como trastornos en la piel y en la circulación que aumentan el riesgo de tener úlceras de decúbito.

Prevención de escaras

Un eslabón clave es la prevención de las escaras, siempre debe valorarse en toda persona la capacidad de padecerlas frente a la aparición de otro problema de salud. Las patologías que impliquen gran cantidad de días de reposo, especialmente en cama, incrementa el riesgo de forma notable. Solamente teniendo en cuenta el riesgo de aparición de escaras se podrá realizar una tarea preventiva.

Como primera medida para evitar la aparición es que la persona cambie de posición cada dos o tres horas durante el día, no se debe pasar más de ese tiempo con la misma postura. No siempre resulta simple realizar un cambio de posición en las personas con una movilidad reducida, pero son buenas opciones girarla cada poco tiempo, así la piel que estaba presionada por la cama, cambia de sector. Esta simple medida es de las más efectivas para prevenir escaras. Se debe utilizar sábanas lisas, preferentemente de algodón, para evitar la transpiración, no debiendo tener pliegues. El cambio de la ropa de cama debe ser diario al igual que la higiene de la persona, siendo una excelente ocasión para revisar la totalidad de la piel.

Las zonas más sensibles para las escaras son la región sacra, nalgas, talones, tobillos, hombros, codo y espalda. No suelen aparecer en todas las localizaciones, sino en aquellos sectores que soportan una presión permanente del peso del cuerpo sobre una superficie dura.Al principio, la escara se visualizará como una región roja en la piel, que no desaparece con el cambio de posición, que luego aparece una ampolla, que puede comenzar a producir líquido.La coloración de las escaras se va modificando según el grado, profundidad y el tiempo de evolución.

Otra medida preventiva de las úlceras de decúbito es la utilización de un colchón neumático, que contiene aire, que de forma automática cambia de posición. Se los coloca arriba del colchón tradicional y debajo de las sábanas. No produce ninguna molestia en la persona, pero garantiza, por el proceso de inflado y desinflado permanente de forma lenta, que la presión del cuerpo va cambiando de sector. La utilización de almohadones en aquellas zonas de mayor presión es una buena opción pero nunca perder de vista la rotación en la postura del cuerpo del paciente. La alimentación debe ser equilibrada y abundante como forma de ofrecer al cuerpo todos los nutrientes esenciales para garantizar el mejor proceso de cicatrización.

Tratamiendo de escaras

En caso de que aparezcan escaras, se deberá consultar al médico, para su valoración, el cual indicará un tratamiento. El tratamiento de las escaras consiste en la higiene adecuada y curación con productos que estimulan la cicatrización natural de la piel. Se deben seguir todas las pautas indicadas por el médico y el personal de enfermería para lograr los mejores resultados. El tratamiento de las escaras siempre lleva varias semanas, incluso meses, no debe abandonarse si olvidar las medidas preventivas para evitar la aparición de otras lesiones de decúbito en otras localizaciones.

Se desaconseja completamente la realización de masajes en las escaras así como utilizar cremas que no sean indicadas por el profesional médico. La utilización de otros productos puede demorar más el proceso natural de cicatrización de la piel.

La adecuada higiene corporal es fundamental, deberá incluir el secado, especialmente luego de la micción y la defecación. En caso de que aparezca la salida de pus o el sector de piel esté caliente se deberá consultar con el médico porque puede haberse infectado, debiendo ajustar el tratamiento. Siempre el mejor tratamiento para las escaras de decúbito es la prevención de las mismas.

Colchon antiescaras


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